Luces de Navidad

lucesSujétense para evitar sentir el vértigo que producen estos 31 días de excesos que se nos presenta en el camino en forma de luces, comida, música, bebida, arrejuntes inapropiados para no sentir la soledad, y lista interminable de regalos, algunos para complacer a otros, y otros tanto de verdadero corazón. Termina Noviembre y la gente sale a la calle con su máscara de  sonrisa feliz “apropiada para la época” a pesar que tengamos emociones encontradas a flor de piel, y con muy buena razón, nos preparamos a presenciar un final y un comienzo en un mismo día. “un año que viene y otro que se va” como dice la canción.

Cuando pasan años como este, me entra un “sustico” de lo que vendrá, y para tratar de aplacar mi angustia  recurro a  la imagen  de las placas tectónicas del planeta que se mueven cada cierto tiempo de manera poco predecible produciendo desde pequeños temblores a terremotos para acoplarse y equilibrarse. Años como este, me llevan a repensar aquella famosa frase: “La vida es aquello que te va ocurriendo cuando te dedicas a hacer otros planes”; frase que interpreto como aceptación más que resignación aunque hayan días que me cueste encontrar las diferencias..

Y a pesar de sentirme pequeña en momentos como este, subo la mirada al cielo, y el que me cuida  me guiña  un ojo, y me susurra con dulzura: C’est la vie.

 

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