Callate la Boca

Parte I

Y me he quedado callada por mucho tiempo, omnisciente ante un drama que ha calado muy profundo en mí. Dicen que para los libras el amor lo es todo, y lo que más nos duelen son las injusticias, y ¿cómo iba yo a saber que este drama tenia nombre de País? Como le explicas a los de otras tierras que te duele la miseria, el desamor e injusticia hacia los “tuyos” como si fuera hacia un hermano. Ese sentimiento es nuevo para mí!

Muchos decidieron acallar sus narrativas personales en las redes, para contribuir con una especie de acompañamiento del dolor en estos meses desesperados. Otros como yo, no han sabido cómo seguir viviendo. Ahora todo se ve con una nueva luz: toda tu vida parece un mal drama novelero en comparación con la verdadera tragedia de los que pasan hambre y desasosiego. Es una buena enseñanza después de todo: De que te quejas?

Pero por muy crudo que parezca, detrás de la verdad de este acompañamiento, resulta que seguimos viviendo, seguimos haciendo planes, bodas y vacaciones igual se preparan, graduaciones, seguimos riendo, paseando, los hijos creciendo, (aunque no lo acompañemos con fotos, mensajes o likes) y la que sale victoriosa siempre después de una crisis: La rutina que nos rescata.

Muy sabio el que escribió que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.. yo aclararía: ni mente que lo resista.

Parte 2

La nueva Adela

Quisiera contar que después de todo, hay algo nuevo en mí, no hay!  Aún sigo así, con mis “roller coasters” emocionales, con mis pequeñeces, mis aburrimientos y mi lucha contra el tiempo. Si audicionara para actuar en una obra teatral infantil, de seguro me dieran el papel del conejo de Alicia en el País de las Maravillas. Con su reloj en la mano, angustiado saltando por ahí, que el tiempo se va! que no hay suficiente! que estas retrasada…

Sin duda, en unos años, los venezolanos seremos diferentes, tal vez con mayor sentido de comunidad, hermandad y preocupación real por el otro. He visto vestigios de que hacia allá vamos, pero aún falta más. Todavía se resume nuestra historia en criticar. Quizás el gentilicio afecta mucho más de lo que creíamos a la personalidad.

Parte 3

Volver a tu centro

No soy buena para callar, necesito conversar, necesito contrastar ideas para evolucionar, necesito arriesgar comentarios, pues el que no arriesga, pierde oportunidad para aprender. Pronto será mi cumpleaños, y mi regalo a mí misma: volveré a escribir, lo hare con la pasión y constancia de los primeros tiempos. Necesito volver a enamorarme otra vez.

 

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